Adsorción y membranas
Tecnologías emergentes para corrientes industriales medianas o pequeñas. Utilizan zeolitas, MOFs, carbón activado o membranas selectivas.

Tecnología de membranas para la separación de gases.
A)- Las tecnologías emergentes basadas en zeolitas para la captura de CO₂ en corrientes industriales se centran en el rediseño molecular del adsorbente y en procesos avanzados de desorción para superar limitaciones tradicionales como el consumo energético y la sensibilidad a la humedad. Las técnicas más disruptivas están transformando la captura postcombustión en sectores de emisiones difíciles de mitigar (cemento, acero y energía).
1. Modificaciones Materiales Avanzadas
Las zeolitas comerciales convencionales (como la Zeolita 13X o 4Å) pierden efectividad ante la presencia de agua. Las nuevas tecnologías abordan esto mediante tres frentes:
- Zeolitas de porosidad jerarquizada: Combinan microporos moleculares con mesoporos. Facilitan una difusión gaseosa ultra rápida y reducen drásticamente la caída de presión en columnas industriales.
- Funcionalización con aminas: Incorporan grupos amino de manera covalente en la matriz de la zeolita. Esto genera un mecanismo híbrido de fisisorción y quimisorción, permitiendo capturar CO₂ de manera altamente selectiva incluso en corrientes húmedas.
- Estructuras Core-Shell hidrofóbicas: Recubren la zeolita con capas organosilíceas o polímeros hidrófugos. Bloquean el paso del vapor de agua pero permiten la penetración exclusiva del CO₂ hacia los sitios activos.
2. Tecnologías Emergentes de Regeneración (Swing Adsorption)
Para liberar el CO₂ atrapado minimizando el gasto de energía térmica, la industria transiciona hacia métodos no convencionales:
- Microwave Swing Adsorption (MSA): Utiliza radiación de microondas para calentar directamente los sitios activos de la zeolita. Reduce los tiempos de regeneración a minutos y evita calentar toda la estructura del reactor.
- Electro-swing Adsorption (ESA): Integra zeolitas modificadas con polímeros conductivos. Al aplicar una diferencia de potencial eléctrico (~1.3 V), se altera la carga superficial del material, liberando el gas sin necesidad de calor.
- Sistemas TSA optimizados: Ciclos de oscilación térmica (Temperature Swing Adsorption) que aprovechan calores residuales de baja temperatura (<100°C) gracias a zeolitas de baja energía de desorción.
3. Integración en Procesos Industriales Continuos
- Materiales de doble función (DFMs): Dispositivos híbridos que combinan zeolitas de cobre o níquel. Capturan el CO₂ de la corriente y, en el mismo lecho, lo transforman directamente en metano (CH₄) o gas de síntesis al inyectar hidrógeno, eliminando la etapa de almacenamiento.
- Estructuras impresas en 3D (Monolitos estructurados): Reemplazan los pellets de zeolita sueltos por estructuras alveolares continuas impresas en 3D (geopolímeros/zeolita). Disminuyen el desgaste del material por fricción y maximizan el área de contacto con los gases de combustión.

Membranas poliméricas con propiedades avanzadas.
Resumen de Viabilidad Industrial
| Tecnología Zeolítica | Ventaja Crítica | Principal Desafío | Sector Destino |
| Zeolitas Jerárquicas con Aminas | Captura eficiente con humedad. | Costo de síntesis a gran escala. | Plantas de cemento y acero. |
| Monolitos en 3D | Baja caída de presión física. | Durabilidad mecánica a largo plazo. | Centrales termoeléctricas. |
| Sistemas ESA / Microondas | Consumo energético ultra bajo. | Escalamiento de reactores eléctricos. | Refinerías y Petroquímica. |

Estructura de la zeolita heulandita (HEU). A: canal A; B: canal B; C: canal C, y MR: número de miembros en los anillos de la estructura.
B)- Los MOFs (Metal-Organic Frameworks) o redes metal-orgánicas son una de las tecnologías más disruptivas en los sistemas de captura de CO₂. Estos materiales cristalinos porosos funcionan como «superesponjas» moleculares, capaces de atrapar selectivamente los gases de efecto invernadero directamente de fuentes industriales o del aire.
¿Cómo funcionan los MOFs en la captura de CO₂?
A diferencia de los disolventes líquidos tradicionales (como las aminas), los MOFs son materiales sólidos que actúan mediante adsorción. El dióxido de carbono se adhiere de dos formas primarias: Fisisorción: Retención física en sus poros nanométricos mediante fuerzas intermoleculares débiles.
- Quimisorción: Interacción química selectiva cuando los MOFs se modifican superficialmente para unirse de forma más fuerte al gas.
Ventajas de los MOFs frente a otros sistemas
- Superficie interna masiva: Un solo gramo de MOF puede desplegar un área interna equivalente a varios campos de fútbol.
- Diseño modular: Los científicos ajustan sus nodos metálicos (zinc, cobre, hierro) y conectores orgánicos para que atrapen exclusivamente CO₂ e ignoren otros gases como el nitrógeno.
- Menor consumo energético: Para liberar el CO₂ capturado y reutilizar el material, se requiere mucha menos energía (calor o cambios de presión reducidos) en comparación con los sistemas tradicionales.

Integración en Sistemas de Captura
Los MOFs se aplican dentro de los principales esquemas globales de mitigación del cambio climático:
- Captura en Fuentes Fijas (Gases de Combustión): Se integran en las chimeneas de industrias pesadas o plantas energéticas mediante procesos cíclicos de oscilación de presión (PSA) o temperatura (TVSA). Variantes específicas como el material TIFSIX-copper-TPA demuestran una enorme estabilidad en estos entornos industriales ácidos.
- Captura Directa del Aire (DAC): Se configuran en matrices sólidas o membranas híbridas optimizadas (como los desarrollos recientes de la Universidad de Zaragoza) para succionar el CO₂ diluido directamente de la atmósfera.
- Economía Circular y Conversión: Avances como el TAMOF-1 (desarrollado por el ICIQ) no solo capturan el gas a temperatura ambiente con un ahorro energético superior al 30%, sino que purifican la corriente de salida para transformarla directamente en productos comerciales (metanol, monóxido de carbono, etc.).

C)- El carbón activado es uno de los materiales sólidos más eficientes y económicos para la captura de dióxido de carbono (CO₂) debido a su elevada superficie específica y su estructura nanoporosa. A diferencia de los métodos líquidos tradicionales basados en aminas, que consumen mucha energía y son corrosivos, el carbón activado retiene el gas en su superficie mediante un proceso físico y reversible llamado adsorción.
¿Cómo funciona la captura de CO₂?
El proceso se basa en un laberinto de micro y mesoporos que actúan como trampas moleculares.
- Adsorción: El flujo de gas que contiene CO₂ pasa a través del carbón. Las moléculas de gas quedan retenidas en los poros por fuerzas físicas débiles (fisiabsorción) o mediante interacciones químicas si el carbón ha sido modificado.
- Saturación: El material absorbe gas hasta que sus poros se llenan por completo.
- Regeneración: Para recuperar el CO₂ puro y reutilizar el carbón, se altera el equilibrio del sistema. Esto se logra reduciendo la presión (adsorción por oscilación de presión o PSA) o aplicando calor de forma directa o resistiva.

Métodos para mejorar su rendimiento
Para que este material compita eficazmente en la industria, los científicos aplican diversas estrategias de optimización:
- Activación física: Se trata el carbón con vapor de agua o flujos controlados de CO₂ a altas temperaturas para generar mesoporos específicos.
- Activación química: Uso de agentes como el hidróxido de potasio (KOH) o ácido fosfórico (H₃PO₄) para multiplicar la superficie interna del material.
- Dopado con nitrógeno o aminas: Se introducen compuestos químicos básicos en la superficie para aumentar la selectividad por el CO₂, que es una molécula de carácter ácido.
- Calentamiento resistivo de baja energía: Investigaciones publicadas en revistas como Nature demuestran que cargar el carbón con hidróxidos permite liberar el CO₂ a solo 90-100 °C usando electricidad renovable, reduciendo drásticamente el coste energético.
Ventajas y Desafíos
| Ventajas | Desafíos |
| Bajo coste de producción utilizando residuos agrícolas (café, cáscaras de frutos secos). | Baja selectividad inicial frente a otros gases como el nitrógeno o la humedad. |
| Menor consumo energético en la fase de regeneración térmica en comparación con disolventes líquidos. | Capacidad de almacenamiento limitada por el volumen físico de los microporos. |
| Materiales sostenibles que apoyan los proyectos de economía circular. | Degradación progresiva del material tras múltiples ciclos de adsorción y desorción. |

Se ha desarrollado una esponja de carbón electrificada capaz de absorber CO₂ del aire. Esta técnica utiliza carbón activado cargado para capturar dióxido de carbono del aire, similar a la forma en que se carga una batería
Principales aplicaciones industriales
Las propiedades del carbón activo permiten emplearlo en diferentes escenarios de descarbonización:
- Limpieza de gases de combustión: Captura directa en chimeneas de centrales eléctricas y fábricas de cemento antes de que los gases salgan a la atmósfera.
- Purificación de biogás: Eliminación del CO₂ mezclado en el biogás para obtener metano de alta pureza (biometano).
- Captura Directa de Aire (DAC): Sistemas emergentes que filtran el aire ambiental para reducir la concentración global de gases de efecto invernadero.
D)- Las membranas selectivas para la captura de CO2 son barreras físicas avanzadas que actúan como «coladores químicos o moleculares», permitiendo separar el dióxido de carbono de otras mezclas de gases. Esta tecnología destaca frente a los métodos químicos tradicionales (como las aminas) debido a su menor consumo energético, diseño compacto y nulo uso de disolventes tóxicos. Su funcionamiento se basa en aplicar una diferencia de presión que obliga al CO2 a atravesar la membrana a mayor velocidad que el resto de los componentes.
Tipos de membranas selectivas
- Poliméricas convencionales: Son económicas y fáciles de fabricar industrialmente. Utilizan mecanismos de solubilidad y difusión molecular, aunque suelen sufrir el «compromiso de Robeson», donde alta permeabilidad sacrifica selectividad.
- De matriz mixta (MMM): Combinan polímeros con aditivos porosos avanzados. Incorporan estructuras metal-orgánicas (MOF) o grafeno para romper el límite convencional y maximizar el flujo.
- Inorgánicas (Cerámicas o Metálicas): Ofrecen una resistencia excepcional a altas temperaturas y entornos químicos agresivos. Son ideales para procesos industriales exigentes pero con costes de fabricación elevados.
- Bioinspiradas: Emulan membranas biológicas mediante redes poliméricas dinámicas. Consiguen multiplicar por hasta 10 veces la selectividad de CO2/N2 con capacidades añadidas de autorreparación.

Cadenas poliméricas de CO2 selectivo anclados en grafeno tire efectivamente CO 2 a partir de una mezcla de gas de combustión.
Aplicaciones principales
- Captura Directa del Aire (DAC): Extracción directa del CO2 atmosférico mediante membranas ultrafinas desarrolladas por instituciones como el Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón.
- Tratamiento de Biogás y Gas Natural: Purificación de corrientes enriquecidas de metano reduciendo el CO2 residual de valores altos hasta niveles inferiores al 1,5%.
- Gases de combustión industrial: Separación poscombustión en centrales térmicas, cementeras y acerías donde el volumen de nitrógeno es muy elevado.
Desafíos para su comercialización masiva
- Coste económico por tonelada: El objetivo de viabilidad comercial del sector radica en estabilizar los costes entre los 30 y 40 euros por tonelada de carbono capturado.
- Degradación térmica y química: Los contaminantes comunes presentes en gases reales (como óxidos de azufre o vapor de agua) pueden reducir la vida útil del material.
- Escalabilidad: Producir a gran escala industrial membranas ultrafinas de escala nanométrica sin perder uniformidad ni generar defectos estructurales.

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